Perfil OEA para parques industriales ¿Ya lo conoces?

Perfil OEA para parques industriales ¿Ya lo conoces?

 

En 2007, dentro del Marco Normativo de SAFE, de la Organización Mundial de Aduanas, surgió la figura del “Nuevo Esquema de Empresas Certificadas” (NEEC), que posteriormente cambiaría de nombre por el de “Operador Económico Autorizado” (OEA). Dicho programa fue introducido en México en 2012, pero fue hasta 2014 cuando la Asociación Mexicana de Parques Industriales Privados, A.C. (AMPIP), comenzó la gestión con el SAT para incluir a los parques industriales mexicanos dentro del perfil OEA.

 

El objetivo del OEA es el de crear un puente que facilite el control aduanero y el comercio legítimo, llevando un control estricto para evitar en la manera de lo posible el tráfico de droga o productos peligrosos sin restricciones. Cuando una empresa obtiene el OEA, es reconocido como un miembro de confianza respecto a las actividades que tiene que llevar a cabo.

 

Entre los beneficios de la certificación OEA se encuentran procesos aduaneros simplificados, tratamiento prioritario, elección de lugares de inspección, relacionarse con administración aduanera e instituciones gubernamentales, etc.

 

Ahora, el SAT otorgó la certificación OEA para Parques Industriales a FINSA Guadalupe y FINSA Monterrey. El proceso tuvo duración de un año, en el cual se realizaron auditorías y revisaron procesos de organización, actividades y seguridad.

 

Con ello, FINSA refuerza sus operaciones en materia de comercio exterior, al estar mejor posicionado en contra de riesgos operativos, contar con el talento humano, socios comerciales seguros, así como seguridad en tecnología de la información, vigilancia y protocolos adecuados.

 

Para aspirar a la certificación OEA hay que reunir ciertos requisitos, los cuales son:

 

  • Cumplimiento de la legislación aduanera y de la normativa fiscal.
  • Que no haya ninguna condena por delitos graves en relación con la actividad llevada a cabo.
  • Sistema adecuado para la gestión, que permita un control aduanero adecuado.
  • Solvencia financiera.
  • Nivel adecuado de competencias profesionales.
  • Protocolos de seguridad estrictos y bien establecidos.