Almacenes para residuos peligrosos ¿Sabes cuáles son sus características?

Almacenes para residuos peligrosos ¿Sabes cuáles son sus características?

 

En diversos sectores -como el de la construcción, agricultura, salud, etc.- suelen surgir residuos peligrosos, tanto para el medio ambiente, como para los seres vivos. De ahí nace la necesidad de contar con un almacenamiento especial para dichos residuos.

 

Se entiende como peligrosos todos aquellos residuos que puedan ser tóxicos, inflamables, explosivos, oxidantes, cancerígenos, corrosivos o infecciosos, así como los recipientes que los contienen o han contenido.

 

Así como hay almacenes de diversos tipos, los hay para guardar residuos peligrosos, que reduzcan la probabilidad de toxicidad o daños para quien tenga contacto con ellos. Pero, ¿qué implica un almacén para este tipo de productos?

 

Según las leyes de protección al medio ambiente, al usar contenedores y almacenes para ello estamos beneficiando nuestro entorno, facilitamos su manejo, se ahorran recursos y el proyecto en cuestión transcurre de manera más eficaz.

 

Asimismo, los residuos almacenados no deben permanecer un tiempo excesivo en el mismo lugar, ya que según las leyes, el tiempo máximo que pueden almacenarse es de 6 meses, antes de llegar al lugar donde se les dará un correcto manejo final.

 

Una vez en el almacén, se debe asegurar que las personas, animales o medio ambiente no corran peligro, por lo que las características que deben cumplir son:

 

  • Debe haber personal autorizado para la entrada al almacén y el manejo de los materiales resguardados en él.
  • Debe haber una adecuada ventilación.
  • Identificación del lugar como almacén de residuos peligrosos.
  • Impermeabilizados.
  • Los materiales contaminantes no deben colocarse a ras del suelo, sino en tarimas adecuadas para que no estén en contacto con la superficie natural.
  • Deben estar alejados de fuentes de calor y electricidad (cables, conexiones, etc.).
  • Los envases que se utilicen deben cumplir con:
    • No tener derrames.
    • El material de cada envase debe ser a prueba de cortes, golpes, ser resistentes, con tapas y bocas de diámetro pequeño.

 

Dentro de los mismos residuos deberá haber una clasificación que evite que se formen gases tóxicos, explosiones o dificultad para su manejo; de igual manera, deben estar bien identificados. El tenerlos en un orden específico hará que se puedan transportar rápido y sin problemas.

 

De ser posible, el etiquetado deberá incluir: nombre, fecha de su envasamiento, datos del productor y los riesgos que puede causar. Todo esto beneficiará el entorno, así como la facilidad en el manejo de los mismos.